May 14, 2008
Author: Los intendentes comienzan a sentir las presiones del campo Los jefes comunales empiezan a dividirse respecto a la Casa Rosada y a trasladar esos "aprietes" a sus respectivos gobernadores.   
(Buenos Aires - 14/05/2008) Los intendentes de distintas provincias, como Buenos Aires y Entre Ríos, comenzaron a sufrir la presión de los productores agropecuarios y, ante esa situación, comenzaron a dividirse respecto a la Casa Rosada y a trasladar esos "aprietes" a sus respectivos gobernadores.
Por eso no fue casual que el piquetero ultrakirchnerista Luis D'Elía advirtiera ayer a los gobernadores e intendentes: "Ojo con que se dejen apretar" por el agro, en el marco del conflicto que ese sector mantiene con el gobierno nacional por el nuevo sistema de retenciones móviles.
Intendentes del noroeste, sur y este de la provincia de Buenos Aires se reunieron ayer para plantearle al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, sus preocupaciones así como la necesidad de que el gobierno nacional "levante por 90 días" el aumento a las retenciones y se siente a dialogar.
En ese contexto, unos cuarenta jefes comunales bonaerenses de la oposición también solicitaron al gobernador Scioli una audiencia urgente "ante la preocupación que nos genera la agudización del conflicto entre el campo y el Gobierno nacional" que "tiene un enorme impacto en nuestras comunidades".
De la misma manera, los jefes comunales de Entre Ríos sufrieron en carne propia la presión de los productores agropecuarios de ese distrito.
Mientras decenas de intendentes del PJ manifestaron públicamente su respaldo al gobernador Sergio Urribarri, el presidente de la Federación Agraria de Gualeguaychú, Juan Ferrari, desafió a los jefes comunales a "ponerse la camiseta del pueblo, o la camiseta de la chequera".
En ese marco, productores ingresaron ayer a la Municipalidad de Crespo, localidad con fuerte presencia agropecuaria ubicada 40 km al norte de Paraná, a exigir una repuesta del intendente Juan Carlos Brambilla, e incluso le advirtieron que deberá apoyar al campo "o renunciar".
Al respecto, los intendentes enrrolados en la kirchnerista Federación Argentina de Municipios (FAM), que comanda Julio Pereyra, salieron a manifestar "su más enérgico repudio por la situación que se vive en la localidad de Crespo, provincia de Entre Ríos".
Pereyra ratificó "el apoyo de los intendentes justicialistas de todo el país al modelo económico que lleva adelante la presidenta Cristina Fernández de Kirchner".
Hasta el vicegobernador de Córdoba, Héctor Campana, se animó a ratificar en la propia Casa Rosada -donde estuvo en un acto encabezado por la presidenta para anunciar obras para Córdoba- que las retenciones a las exportaciones de agro "deben bajar" y estar en un nivel que "no afecte la productividad y las expectativas de crecimiento del sector".
Mientras, desde el grupo de mandatarios provinciales que siguen respondiendo al gobierno nacional, el chaqueño Jorge Capitanich, instó a la dirigencia del campo "dialogar conformes a pautas de la calidad institucional" y "respetando la investidura presidencial".
En tanto el principal colaborador de Scioli, su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, reclamó al agro que levanten las medidas de fuerza para retomar el diálogo en un "marco de civilidad", y ratificó que el gobernador Daniel Scioli recibirá a la dirigencia del campo sólo cuando "levante el paro".
"Nosotros decimos las cosas muy de frente: queremos que se solucione el problema del campo, queremos que se retome el diálogo", resaltó, y repitió que "con paros en las rutas y cortando el diálogo con el Gobierno nacional" no se soluciona el conflicto. "Así seguro que no", advirtió Pérez.
|