Bahía Blanca, .
 
MUNICIPAL

Apr 21, 2008
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Conti defendió el proyecto oficial para elegir a los jueces

La diputada cuestionó el actual sistema

El proyecto que ideó para cambiar el sistema de selección de jueces fue cuestionado por promover la discrecionalidad y atentar contra la independencia judicial, pero la diputada kirchnerista Diana Conti lo defiende estoica.

La legisladora del Frente para la Victoria y a la vez presidenta de la Comisión de Selección del Consejo de la Magistratura opina que el procedimiento actual "facilita la corruptela", que aumentar los controles en los exámenes a los aspirantes no evitaría las trampas y que "discrecionalidad", en definitiva, "no significa arbitrariedad".

"No es mala palabra discrecionalidad en tanto se entienda en los términos que este Estado de Derecho nos permite", dijo Conti a LA NACION.

La diputada, que en la Cámara baja integra las comisiones de Asuntos Constitucionales, Juicio Político y Justicia, entre otras, pretende más flexibilidad para analizar los antecedentes de los candidatos. "El sistema tasado se creó para favorecer a algunos participantes", afirmó.

También quiere terminar con el actual sistema de exámenes anónimos y sorpresa, pues entiende que resultan "imposibles de controlar".

-El proyecto fue cuestionado porque con el fundamento de la rapidez incrementa la discrecionalidad. ¿Cuál es la necesidad de hacer un proceso más discrecional?

-Esa es una afirmación de quien pregunta. En mi larga lucha contra la corrupción y tras estudiar temas de corrupción, noté que la multiplicidad de controles y el reglamentarismo no disminuían la corrupción o corruptela. Todo lo contrario, porque se generaban focos que llamaremos "cabinas de peaje". Respecto de esto, y sin querer afirmar que los jueces que nacieron de los concursos realizados hasta ahora son fruto de procesos viciados de corruptela, el sistema actual ofrece nichos que la facilitarían. Es ahí donde queremos apuntar para ir tras celeridad, eficacia y transparencia. La discrecionalidad legal no tiene nada que ver con la arbitrariedad. No es mala palabra, en tanto se entienda en los términos que este Estado de Derecho nos permite.

-Uno de los puntos más cuestionados del proyecto es que propone que los exámenes dejen de ser anónimos y secretos. ¿Para qué es esto?

-Tras ese anonimato ha existido posibilidad de corruptela, porque el jurado puede conocer la letra del concursante, por alguna marca que se haga en el papel, por distintas situaciones que han sido planeadas en las impugnaciones y en algunos casos tienen visos de realidad.

-¿No sería mejor fortalecer los controles para evitar esas trampas?

-¿Cómo? El Consejo tiene un número determinado de personal y plazos que cumplir. La forma de control que proponemos es que todos los actos de los concursos estén en la [página] Web para que los participantes se controlen entre sí y la ciudadanía toda pueda controlar. Así, yo voy a poder saber, por ejemplo, si el libro que me presenta un concursante tiene originalidad o es una copia. Estas cuestiones hoy no se analizan porque no hay recursos humanos ni tiempo.

-Hoy existe un sistema tasado para establecer cuánto vale cada uno de los antecedentes. Su proyecto busca terminar con esto. ¿Por qué?

-Proponemos respetar la tasación para que, del margen de 100 puntos, haya un porcentaje para antecedentes judiciales, otro para antecedentes académicos, etcétera. Queremos cambiar lo que está tasado hoy con 50 centésimos, un punto, un punto y medio, por antigüedad, cursos realizados, publicaciones hechas... La antigüedad en el cargo no basta si no se analiza cómo se ejerció. Además, esas pautas no están en el reglamento actual, sino que fueron consensuadas en beneficio de algún grupo. Un abogado que no es del sistema judicial corre en desventaja. Yo quiero poder profundizar en la calidad. Si no, la gente de 70 años siempre va a tener mayor puntaje que la de 40.

-La Asociación de Magistrados dice que este Consejo no garantiza la independencia de los jueces y que, por el contrario, es un factor de presión.

-Desconozco. No tengo noticia de que ningún consejero, de que ningún segmento haya ejercido presión sobre ningún juez ni tuve ninguna queja de un juez.

-¿Qué responde a las afirmaciones de que este Consejo es manejado por el oficialismo?

-Que no es así, que no lo sienten los consejeros, que no lo ven así los tres jueces, que las alianzas para cada caso se basan en la convicción del tema que se está tratando. No hay posibilidad de que el oficialismo conduzca al Consejo. Decir eso es una falta de respeto a los jueces y a los otros consejeros, es decir que ellos también serían presionables. No lo creo, como tampoco creo que los jueces de la Argentina lo sean. Son gente de fortaleza espiritual, sólidos en su formación política, que tienen un oficio.

-¿Por qué los jueces actualmente no procesan a funcionarios cuestionados en actividad?

-[Piensa] Probablemente, porque incluyen en su juicio la dimensión política de sus actos No estoy haciendo ninguna valoración, pero supongo que será por eso, porque tienen conciencia de la dimensión política de sus actos.

 
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