Apr 18, 2008
Author: Primer acuerdo del Gobierno con el agro Amplían el cupo para exportar carne a cambio de que los ganaderos aseguren el abastecimiento interno a "precios razonables"
  
Tras una dura reunión, de más de cuatro horas, el Gobierno llegó al primer acuerdo con el campo: amplió sustancialmente las exportaciones de carne y liberará los embarques de una categoría de vacas que no se consume en el mercado interno. El anuncio fue considerado por el campo como un primer gesto oficial para descomprimir la crisis desatada tras el aumento de las retenciones y el paro agropecuario de 21 días.
Como contrapartida, las cuatro entidades agropecuarias se comprometen a "procurar que el público en general adquiera a precios razonables y en cantidades adecuadas" los 13 cortes de mayor consumo en el país (entre ellos, el asado, la nalga y la carne picada). Del encuentro participaron el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, los presidentes de las cuatro entidades agropecuarias y los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y de Agricultura, Javier de Urquiza.
En la mayor parte de la reunión, Moreno intentó dejar por escrito una referencia expresa al acuerdo de precios al consumidor firmado por él con frigoríficos y supermercados. "O bancan los 13 cortes o no abrimos las exportaciones. Yo necesito el respaldo de ustedes, con el resto de la cadena ya se lo que tengo que hacer", les habría dicho Moreno a los ruralistas, que resistieron hasta el final, cuando aceptaron una mención general sobre "precios razonables". En el entorno de Fernández afirmaban ayer que el secretario de Comercio Interior no estaba invitado y que "apareció" en la Casa Rosada. "Es un secretario del Gobierno, no se le puede decir que no", dijo un vocero oficial.
Moreno y Ulises Forte, vicepresidente de la Federación Agraria, que anteayer habían mantenido un duro enfrentamiento en la Secretaría de Agricultura, fueron otra vez protagonistas. En varios momentos, Fernández debió intervenir para bajar el tono del debate entre ambos que, según Forte, "fue siempre respetuoso".
En algún momento de la reunión, uno de los dirigentes del campo preguntó por el ministro de Economía, Martín Lousteau. "Están dos de sus secretarios", contestó escuetamente Fernández. Lousteau estuvo buena parte de la noche en la Casa Rosada, donde ayer se anunció un acuerdo crediticio con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), acto al que también habían sido invitados los líderes ruralistas. El único de ellos que asistió fue Fernando Gioino, de Coninagro, que dejó momentáneamente el encuentro.
Este primer acuerdo concreto que resulta de la larga negociación lleva las firmas Fernández, Moreno, Urquiza y de los presidentes de las cuatro entidades agropecuarias, además de Gioino, Luciano Miguens (Sociedad Rural); Eduardo Buzzi (Federación Agraria); y Mario Llambías (Confederaciones Rurales Argentinas).
En la reunión, los ruralistas recordaron el reclamo original que motivó el paro: la fuerte suba de las retenciones. "Lo dejamos para la semana que viene", habría contestado Fernández. De hecho, el lunes próximo se retomarán las negociaciones. Los dirigentes del campo volverán a hablar con Fernández sobre el problema de la comercialización del trigo y, en Agricultura, se tratará la problemática de la leche.
Según el texto firmado, además de la referencia a los "precios razonables" y las "550.000 toneladas anuales" de exportación, define expresamente que las partes acuerdan "excluir del cupo de exportación los permisos de exportación de las categorías E y F [conocidas como vaca de conserva, un tipo de animal que no se consume en el país], iniciándose dicho proceso con una cantidad mínima de 10.000 toneladas res con hueso mes". Además, como en todos los acuerdos de la cadena cárnica firmados en los últimos años, están las infaltables y ligeras menciones a la "modernización de la comercialización de carnes [pasar de la distribución en media res a cortes envasados]", y "la readecuación de la ley federal de carnes, para que sea de cumplimiento obligatorio en todas las jurisdicciones".
Cerca de naufragar
La reunión estuvo a punto de naufragar por la insistencia de Moreno sobre los precios. En ese aspecto se acordó un cuarto intermedio para revisar las posiciones. Sin embargo, había algo en lo que estaban de acuerdo: había que anunciar "sí o sí" algo. "Hemos iniciado un proceso donde no se puede volver atrás, no se puede volver a un paro no histórico sino salvaje. Y no escucho hablar de paro a los principales dirigentes", dijo Fernández a la señal de cable TN. El jefe de Gabinete escuchó los reclamos del campo sobre las acusaciones que más temprano había hecho el ministro del Interior, Florencio Randazzo, contra los productores. "Che, no será mucho acusarnos a nosotros del humo", le dijo un dirigente de la Rural. "No tengo idea de qué dijo Randazzo. ¿Se le fue la mano?", habría contestado Fernández.
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