Apr 16, 2008
Author: El agro denunció presiones de Moreno En un intento de bajar el precio de la carne, el polémico secretario hizo duras advertencias a ganaderos y frigoríficos   
Después de la serenidad que reinó en la reunión con la presidenta Cristina de Kirchner y del beso afectuoso en la mejilla con el que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, saludó a cada dirigente ruralista en el arranque del segundo encuentro, al campo le llegó el turno de los gritos del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Y lo de gritos no es una metáfora.
El polémico funcionario tuvo ayer un día agitado: un auténtico raid denunciado abiertamente por las cuatro entidades del campo, aunque sin mencionar a Moreno. "Han vuelvo a efectuar presiones y amenazas, en una inequívoca maniobra tendiente a «embarrar la cancha», buscando el fracaso de las gestiones de buena voluntad iniciadas por la Presidenta y las entidades", dijeron en un comunicado. A juicio de los ruralistas, la actitud de Moreno enrareció el clima de ardua negociación que mantienen las partes.
Las "presiones" de Moreno comenzaron por la mañana, cuando a las 11.30 visitó el Mercado de Liniers, donde requirió documentación, exigió el cumplimiento de los precios sugeridos extraoficialmente por su cartera y mantuvo una ríspida reunión con el presidente de la concesionaria del predio, Roberto Arancedo, al que le habría hecho advertencias sobre la continuidad de la principal plaza concentradora de ganado del país, según un consignatario.
Luego estuvo con el presidente de la Cámara de Engordadores de Hacienda a Corral ( feedlots ), Juan Carlos Eiras, y con otros empresarios del sector a los que, según voceros de esa cámara, les "bajó línea" sobre los precios a los que deben vender el ganado a los frigoríficos para que la carne llegue a los supermercados a los valores "indicados".
En la cadena de la carne, el eslabón que sigue es el de los frigoríficos. Y voceros de ese sector, que pidieron no ser identificados, dijeron que Moreno les había advertido que las exportaciones de carne permanecerán cerradas hasta que baje el precio al consumidor.
Las restricciones se materializarán por medio de las medidas administrativas de la Aduana y de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), que seguiría regulando la entrega de los formularios de Registro de Operaciones de Exportación (ROE), documentos imprescindibles para concretar los embarques.
"Se me escapó"
Cuando el secretario de Comercio Interior ya había tachado la mayor parte de su lista de temas pendientes para el día de ayer, un dirigente ruralista llamó por teléfono a Alberto Fernández y le fue claro: "En estas condiciones no podemos negociar", le dijo. "Sí, tenés razón, se me escapó Moreno", le habría confesado el jefe de Gabinete, según allegados a las entidades rurales. De hecho, por la actividad del controvertido secretario, la reunión técnica sobre ganados y carne fue suspendida y pasó para hoy, a las 10.
A las 18.20, despejadas las dudas que motivaron el breve diálogo entre un ruralista y Fernández, se concretó el primer encuentro técnico entre el Gobierno y el campo en la Secretaría de Agricultura, al que también asistió Moreno. Aunque los ruralistas que participaron de esa primera negociación concreta prefirieron hablar de "la puesta en escena" y de "las formas pintorescas" del secretario, quienes estuvieron cerca de la puerta de entrada al salón oyeron gritos.
A los productores, el funcionario les dijo: "Yo les garantizo el precio lleno internacional [menos las retenciones y los gastos de comercialización] y lo van a cobrar al contado", habría dicho el funcionario. Como es habitual, el secretario Moreno no respondió a las consultas que LA NACION le dejó en su despacho y en el celular de su vocero.
Jorge Solmi, director de la Federación Agraria, que, como otros técnicos que participaron de la reunión, debió exhibir su DNI antes de ingresar en el salón, dijo: "Los productores tienen que sembrar trigo y para hacerlo tienen que saber qué condiciones van a tener. Mañana [por hoy], esperamos una respuesta en ese sentido".
"Para que funcione el mercado, aceptamos una retención móvil de hasta un máximo del 50%, pero si eliminan el precio tope por sobre el cual el Gobierno se queda actualmente con el 95%, que es lo que impide la operatoria en futuros y opciones", explicó Eduardo Ramos, de la Sociedad Rural. Las entidades también pidieron, entre otras cosas, subsidiar directamente a los molinos por la harina para el consumo doméstico y liberar todos los mercados; además, reclamaron la reapertura de las exportaciones de trigo, cerradas desde noviembre pasado.
Sobre las retenciones, Moreno y Urquiza fueron claros: "Se trata de una decisión del Ministerio de Economía", coincidieron, como si ellos pertenecieron a otra cartera. Voceros del ministro Martín Lousteau dijeron que "las retenciones móviles no están en discusión". A los ruralistas les resulta llamativo que, habiendo habido ya tres encuentros, en ninguno haya estado Lousteau.
"Vamos a seguir dialogando y apostando a trabajar juntos", aseguró Javier Jayo Ordoqui, de Confederaciones Rurales. "Tratamos de respetar el diálogo y de encauzar las bases, que son dos grandes esfuerzos", confesó Solmi.
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