Bahía Blanca, .
 
MUNICIPAL

Apr 14, 2008
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El campo insiste en la baja de retenciones

El agro reclamará hoy la eliminación de las retenciones móviles y la normalización de los mercados de leche, carne y trigo

"El encuentro con la Presidenta fue positivo, pero es igual a cuando se ponen las brasas y se prepara el fuego en la parrilla. Ahora falta ver cúanta carne va a poner el Gobierno en el asador, a ver si hacemos una fiesta." Así definió uno de los dirigentes de las cuatro entidades del campo (Confederaciones Rurales, Sociedad Rural, Coninagro y Federación Agraria) el encuentro que tendrán hoy a las 17 con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el ministro de Economía, Martín Lousteau, y los secretarios de Comercio Interior y Agricultura, Guillermo Moreno y Javier de Urquiza, respectivamente.

"Esperamos que la buena voluntad demostrada el viernes [último] se traduzca en propuestas concretas en las reuniones técnicas", dijo a LA NACION el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías.

Los dirigentes del sector agropecuario insistirán en que no hace falta aumentar los derechos de exportación o limitar las exportaciones para controlar los precios internos.

Para los dirigentes del campo la reunión de hoy es un hecho positivo, pero sólo el comienzo de una larga y compleja negociación en la que se colarán problemas recientes, como la aplicación del sistema de retenciones móviles, y reclamos de larga data, como la intervención al mercado de trigo, las dificultades para exportar y la necesidad de un plan de largo plazo para aumentar la producción. "Sin dudas lo de las retenciones móviles es una parte muy importante del reclamo, pero vamos a pelear por todas las producciones y todos los problemas", destacó Llambías.

El corazón de la agenda del campo se concentra en el último aumento de las retenciones al 45% y la aplicación de este gravamen en forma móvil. Para el campo, esa medida provoca cuatro efectos negativos: destruye las operaciones del mercado a término, no contempla las rentabilidades variables por la escala de producción o la zona, liquida las expectativas de ganancia por futuros aumentos de precio -lo cual actúa como freno al aumento de la productividad- y limita las inversiones, señaló el vicepresidente de CRA, Néstor Roulet.

Según Roulet, la incidencia de la producción en la formación del precio de la leche, el pan, la carne y los aceites es mínimo. Con un nivel de retenciones del 10% los precios de los alimentos no tendrían por qué subir, dijo Roulet.

El dirigente consideró que la formación de un fondo específico con el fin de mantener bajos los valores de los agroalimentos sería más eficiente y barato que subir retenciones. "Con una rebaja de las retenciones habría un incentivo para aumentar la producción, hasta llegar a una cosecha de 150 millones en poco tiempo", estimó Roulet.

"El viernes desde el Gobierno se reconocieron los efectos no deseados de la medida del 11 de marzo y se mostró voluntad para corregirlos", agregó.

De todos modos, insistió en la necesidad de rever la suba de las retenciones. "No se debe perder de vista que, si no se sacan esos efectos indeseados de las últimas medidas, por más que nos ofrezcan todas las compensaciones del mundo los productores no vamos a quedar conformes", destacó.

"Lo de las retenciones es un tema sensible con el Gobierno, pero es vital discutir cómo se puede mejorar, cómo disminuir los efectos negativos de la medida", expresó Daniel Pelegrina, secretario de la Sociedad Rural.

Otros temas de agenda

En la agenda del campo también figura la normalización de los mercados de trigo, carne y leche, productos en los cuales, por la intervención del Estado, el productor no recibe el precio pleno o tiene problemas para exportar, según alegan en las entidades.

Otro punto es la diferenciación de las escalas de producción y los productores pequeños, una bandera de la Federación Agraria que cuenta con el aval de todo el sector.

"Hasta Luciano Miguens, que representa a productores grandes como los de la Rural, es un defensor de la idea de que se debe proteger al pequeño productor, el eslabón más débil del sector", explicaron en otra de las entidades.

Los productores pretenden trazar una agenda de largo plazo. La idea es lograr un aumento de los volúmenes de producción para abastecer plenamente el mercado interno, impulsar una baja de precios y lograr abundantes saldos exportables.

"El tono amable con la que se desarrolló el encuentro con Cristina Kirchner nos da la esperanza de generar esa agenda de largo plazo que tanto ansiamos. Queremos un proyecto de política agropecuaria que se enmarque dentro del proyecto de país agroindustrial desarrollado que soñamos para el Bicentenario -dijo Pelegrina-. Lo principal es tener un diálogo maduro, que renueve la confianza, que es la base de una solución."

En lo único en que no está claro si habrá coincidencia entre las partes es en cómo se llegará al soñado aumento de la producción.

 
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