Apr 10, 2008
Author: El agro irá a escuchar y llevará sus propuestas Tras una semana sin novedades, la llamada de la Casa Rosada resultó una grata sorpresa. Uno por uno, los máximos líderes de las cuatro entidades del campo recibieron la llamada del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. El funcionario les comunicó la respuesta de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al pedido formal de audiencia que le habían hecho anteayer: "Los espera el viernes [por mañana], a las 12", les dijo.   
Es un buen gesto que al día siguiente de presentar la nota nos llamen y convoquen, ojalá que sea un camino de entendimiento", afirmó el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías. La demorada respuesta del Gobierno encontró a Llambías y a Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural, en viaje hacia la Basílica de Luján, donde el cardenal Jorge Bergoglio celebró ayer una "misa por la patria".
La reunión de Fernández de Kirchner con Llambías, Miguens y los presidentes de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, y Coninagro, Fernando Gioino, tendrá un carácter netamente político. En las entidades esperan que sea el primero de una serie de encuentros que permitan superar el conflicto coyuntural desatado tras la introducción de un esquema de retenciones móviles y facilite la participación de los productores en la definición de la política agropecuaria.
"No se van a resolver todos los temas en una sola reunión, pero es el inicio de un diálogo sobre las retenciones y sobre el rol de los pequeños productores. Luego habrá que prever futuras reuniones para abordar una agenda de trabajo que permita concertar una política agropecuaria para los próximos años", señaló Buzzi. Para el dirigente, que representa a pequeños y medianos productores, "la Presidenta enviará una señal política y nos permitirá conocer su punto de vista, no ya a través de los medios, sino en el mano a mano".
Señal política
En la reunión no se abordarán en detalle temas técnicos; de hecho, los cuatro líderes ruralistas irán solos, sin asesores. "Es una cuestión de empezar a hablar, de encontrar los caminos de acercamiento para bien no sólo del sector, sino también de las provincias y los pueblos del interior", dijo Llambías.
Para Miguens, "esta reunión crea la expectativa de que podemos tener un diálogo fecundo, el llamado de la Presidenta abre un espacio que tenemos que aprovechar. Lo importante es que este mes podamos crear un clima de confianza, de reconocimiento del sector y de apoyo a la producción".
A más de una semana del levantamiento de los cortes de ruta, los ruralistas llegan a esta reunión con el mismo reclamo que motivó la protesta: eliminar, o al menos suspender, el esquema de retenciones móviles. Pero también existe gran expectativa por los detalles del sistema de reintegros de retenciones para pequeños productores y los subsidios al transporte que prometió la Presidenta el lunes 31 de marzo. Los ruralistas también llevarán un compilado de los pedidos que el sector hizo en los últimos tres años en materia de trigo, leche, ganadería y economías regionales.
A pesar de la convocatoria oficial, la paz definitiva entre el Gobierno y el campo todavía está lejos. Mañana, casi en forma simultánea con el encuentro, la Federación Agraria y CRA organizarán una gran manifestación en la ciudad bonaerense de San Pedro, donde se espera más de un millar de productores. Y hoy, productores tamberos de diferentes regiones enviarán al Mercado de Liniers entre 500 y 1000 vacas lecheras. "Es una medida de protesta porque no hay política para el sector lechero", afirmó Raúl Catta, presidente de la Asociación de Productores de Leche (APL).
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